De acuerdo a los Vedas, los planetas, son los instrumentos
mediante los cuales opera la ley del Karma.
El Sol, la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno,
Rahu y Ketu son llamados los 9 “Grahas” que en sánscrito
significa: “que agarra” o “que atrapa”.
En el Brihat Parashara Hora Shastra, se menciona que: “Vishnu
( Dios) se encarnó en la forma de los Navagrahas (9 planetas),
para otorgar a los seres vivos los resultados de sus Karmas o
acciones. El asumió las auspiciosas formas de los Grahas
para destruir la fuerza de los demonios, sostener la fuerza de
los Devas (seres divinos o luminosos), y para establecer el Dharma
(orden cósmico)”
Los planetas , más allá de su enorme masa física
y fuerza gravitacional, son enormes campos de energía sutil,
psíquica y espiritual, y es en este nivel que tenemos que
comprender sus efectos. Es en esta comprensión en lo que
se basa la ciencia de la astrología.
Es interesante que, de acuerdo a estudios de la astronomía
moderna sobre la formación de los planetas, hay solo ciertos
puntos en el sistema solar donde la materia puede condensarse
suficientemente para formar planetas.
Estos son puntos de intersección entre las fuerzas gravitacionales
del Sol con las fuerzas exteriores del movimiento del polvo estelar,
gases y partículas. En estos puntos es donde esta materia
se comienza a juntar y se forma el planeta. Por lo tanto, parece
que no es tanto la masa física del planeta lo que causa
sus efectos energéticos, sino mas bien la fuerza generada
en estos puntos astronómicos.
Cada planeta tiene una correspondiente frecuencia vibratoria,
color, elemento sutil, forma geométrica, e incluso una
personalidad, con atracciones y repulsiones, amistades y enemistades.
Cada persona e individuo está formado por una combinación
específica de estos planetas, y de ellos dependen sus características,
atracciones y repulsiones, conducta y personalidad.
Es interesante notar que en la astrología védica
no se utilizan los planetas llamados “externos”o sea:
Urano, Neptuno, y Plutón, aunque hay menciones en escrituras
antiguas como el Mahabharata, que describen 3 planetas que coincidirían
con las posiciones y coordenadas de los planetas externos, y hay
suficiente evidencia histórica de que se conocían,
a pesar de no ser utilizados astrológicamente.
El Sol como centro de nuestro sistema planetario,
representa la posición central, lo masculino, el rey, el
alma, el gobierno y nuestra energía vital (junto con la
Luna) . Sin la energía del Sol no habría vida en
nuestro planeta, por lo tanto el Sol representa nuestra energía
vital y nuestro sentido del Yo. Si bien el Sol representa nuestra
verdadera naturaleza, que es el alma o Atman, debido a la ignorancia
espiritual en la que se encuentra el ser humano, suele manifestarse
como el yo, la individualidad o ego.El Sol representa aquello
con lo que uno se identifica.
Dependiendo de en que signo y en que casa está ubicado
podemos deducir áreas que serán importantes para
la persona o áreas que el alma debe experimentar para encontrar
su ser interior.
Por su naturaleza fogosa el Sol es considerado en Jyotish un planeta
maléfico ya que suele traer dificultades en las áreas
que afecta, esto se debe a que al uno identificarse con un área
determinada de la vida que no es el ser absoluto o alma, lleva
a una caída en la conciencia espiritual teniendo que experimentar
como consecuencia un sufrimiento, que nos llevará eventualmente
al desarrollo de la humildad y a reconocer nuestra verdadera naturaleza.
Representa también la autoridad central, el rey, el gobierno,
el patrón o jefe. Si el Sol está fuerte en la carta
natal indicará una persona con cierta tendencia autoritaria
que tenderá a estar en una posición importante en
la sociedad, o en relación con el gobierno.
El Sol representa al padre o figura paterna, por lo que un Sol
fuerte puede representar también un padre poderoso o rico
y una buena relación con él.
Un Sol fuerte en la carta natal indica un alma madura y una conciencia
desarrollada, fuerte personalidad y una buena autoestima, sin
embargo un Sol demasiado fuerte o predominante puede llevar a
una persona a ser demasiado autoritaria o centrada en si misma,
queriendo ser siempre el centro de atención y con dificultades
para trabajar en grupo, recibir instrucciones de otros o para
desarrollar la humildad.
Un Sol débil o afligido suele indicar una difícil
relación paternal, baja autoestima, baja vitalidad o problemas
de salud.
El Sol rige al corazón, la circulación, la vista,
la cabeza, dolores de cabeza, crecimiento del cabello o calvicie,
el abdomen y capacidad digestiva, fiebre o sequedad.
Su constitución ayurvédica es Pitta o fogosa.
La Luna es considerada el astro más
importante en la astrología védica debido a su influencia
en la mente y las emociones, las cuales son los instrumentos por
los cuales percibimos el mundo, actuamos y nos relacionamos con
él, y siendo responsables de todo el juego del karma.
La Luna refleja la energía del Sol y equilibra su fuego
con su néctar fresco, revitalizador y maternal.
Representa la mente, las emociones, el prana, la madre, la nutrición
o alimentación, el agua y los líquidos.
Es bien conocido el efecto de los ciclos lunares sobre la vida
terrestre, las plantas, las mareas, el clima, el ciclo femenino
y la fertilidad, así como el estado anímico.
Una Luna fuerte o bien ubicada en la carta natal refleja estabilidad
mental, buena capacidad de concentración y para obtener
bienestar y satisfacción emocional. Una Luna afligida suele
llevar a dificultades emocionales, desequilibrios sicológicos
o dificultades de salud.
Estudios estadísticos muestran que personas con enfermedades
mentales suelen sentirse más perturbadas durante la luna
llena.
Las fases de la Luna creciente y menguante, afectan directamente
los estados sicológicos y fisiológicos del ser humano
y de todos los seres vivos. El nacer con la Luna creciente suele
llevar a una personalidad más extrovertida, mientras que
la Luna menguante lleva a una personalidad más introvertida.
La posición de la Luna en la carta natal indicará
la forma de pensar y sentir de la persona y temas importantes
para ella.
De acuerdo como estaba la Luna ubicada en el momento del nacimiento,
determinará los sucesivos períodos planetarios o
Maha Dashas y por lo tanto es un elemento importante para predecir
las energías predominantes en diferentes momentos de la
vida.
La Luna representa también la madre, y su posición
será un indicador del tipo de relación con la madre
o bienestar de ella, lo que a su vez afectará invariablemente
el estado sicológico y la vida en general de la persona.
También representa la nutrición, el alimento y nuestras
necesidades materiales para sobrevivir, por lo que una Luna fuerte
se considera una gran ayuda para superar las dificultades de la
vida.
Los efectos de una Luna débil puede compensarse a través
de la meditación y otras prácticas espirituales,
viviendo el lugares calmos, en contacto con la naturaleza y mediante
colores blancos o claros.
Físicamente representa la fertilidad femenina, los fluidos
corporales y mucosas, los pulmones, las mamas y la zona del pecho.
Su constitución ayurvédica es Kapha o flemática,
o parcialmente Vata o aire.
Marte representa energía, coraje y acción.
Un Marte fuerte y bien ubicado en la carta natal representa al
guerrero espiritual, ausencia de temor para enfrentar dificultades
o enemigos externos o internos, control sobre el propio cuerpo
y sobre la agresividad, mientras que un Marte afligido puede llevar
o bien a una persona temerosa o a una persona excesivamente agresiva
o violenta.
Marte representa la guerra y la agresividad, pero dependiendo
de su posición esta puede tornarse una energía positiva
y espiritual que ayude a vencer los obstáculos y crecer
espiritualmente, o tornarse en una fuerza destructiva causando
daños, lesiones, accidentes o pasiones muy difíciles
de controlar.
Está orientado hacia la acción, iniciativa y la
conquista de enemigos, pudiendo llevar a una personalidad activa
y emprendedora o por el contrario a alguien que quiere dominar
a otros por la fuerza. Un Marte débil puede causar una
disipación ó perdida de energía en demasiadas
direcciones, puede indicar debilidad o problemas musculares por
lo que el ejercicio físico será muy importante en
este caso para fortalecer la energía marciana.
Representa también a los hermanos, por lo que por su posición
podemos inferir sobre ellos, su bienestar y tipo de relación.
Marte también está asociado con la tecnología,
construcción, habilidades técnicas o mecánicas,
matemática, computación, atletismo o deporte, medicina
o cirugía, presión sanguínea, policías
y militares, dictadores, el fuego y las explosiones.
Físicamente representa la médula, los músculos
y fortaleza física, la cabeza, los testículos y
virilidad y la constitución ayurvédica Pitta o fogosa.
Representa el puro intelecto o buddhi, nuestra
capacidad de discernimiento, inteligencia, capacidad de comunicación
y el lenguaje, el aprendizaje, la niñez y juventud, los
juegos, diversiones y los amigos.
Un Mercurio fuerte y bien ubicado nos indica una buena capacidad
intelectual y de aprendizaje, buena capacidad para la comunicación
oral y escrita y muestra también un deseo constante de
aprender, pero también genera una dualidad mental ya que
siempre compara entre los pares de opuestos.
Si bien la Luna representa la mente subconsciente o emocional,
Mercurio representa la razón pura o mente práctica
y conciente.
Un Mercurio demasiado predominante o fuerte puede sin embargo
hacer a una persona insensible o reprimir sus emociones, llevando
a una naturaleza muy crítica.
Un Mercurio débil puede indicar a alguien que confiará
en sus emociones o intuición, más que en su intelecto
racional, pero también puede traer problemas de aprendizaje,
dificultades en el habla, incapacidad para retener el conocimiento,
así como dificultades en el sistema nervioso.
Mercurio puede ser un planeta benéfico o maléfico
dependiendo de los planetas con los que esté asociado.
Una persona puede ser inteligente pero utilizar su inteligencia
con un propósito egoísta o destructivo si Mercurio
está afligido por planetas maléficos.
Físicamente representa a la piel y vías respiratorias,
y su constitución ayurvédica es Vata o aire.
Júpiter representa el Maestro o Guru,
la sabiduría, religión, la bondad, la buena suerte
y la expansión.
Brihaspati en los Vedas es llamado el Guru de los Devas o seres
celestiales y es representado como un sacerdote lleno de sabiduría,
rectitud, justicia, bondad y deseos de bendecir y dar prosperidad
a todos.
La posición de Júpiter en la carta natal indicará
las formas de aprendizaje espiritual, tipo de fe o religión,
maestros y prosperidad material.
Es considerado el planeta más benéfico en el zodíaco
puesto que su naturaleza es siempre de dar sin esperar nada a
cambio.
Suele bendecir o expandir las áreas relacionadas a su ubicación,
sin embargo para algunos ascendentes Tauro o Libra o Capricornio,
la energía de Júpiter puede ser adversa o difícil
de manejar, por ser regente de casas de dificultad.
Un Júpiter fuerte y bien ubicado indicará optimismo,
fe, interés por la filosofía y religión,
sentido de la rectitud y justicia, contacto con Maestros o sabios
y una buena prosperidad causada por un buen karma o tendencias
espirituales previas. Es muy común en las cartas natales
de personas religiosas o sacerdotes, maestros o docentes, filósofos,
jueces, abogados o personas prósperas.
Sin embargo en algunos casos un Júpiter excesivamente fuerte
puede llevar a que la persona no haga ningún esfuerzo por
mejorarse en la vida o un optimismo excesivo que lo lleve a estancarse
espiritualmente.
Júpiter afligido suele indicar dificultad para obtener
buenos Maestros en la vida o difícil relación con
ellos, llevando en algunos casos a relacionarse con un Maestro
deshonesto, puede llevar a una falta de fe y optimismo en la vida,
o a una orientación más materialista, o a dificultades
materiales que no permiten la expansión de la conciencia
hacia lo espiritual.
También Júpiter representa hijos y en el caso de
la mujer, representa al marido. Un Júpiter débil
puede indicar dificultades maritales, mala salud del marido, dificultades
con hijos o para tener hijos.
Físicamente esta relacionado con las grasas, acumulación
de fluidos, la obesidad, el hígado, el páncreas
y el metabolismo del azúcar, caderas y pies. Su naturaleza
es Kapha o flemática.
Venus es también un Maestro espiritual,
pero es el Maestro de los asuras o demonios, seres que en algún
momento fueron evolucionados espiritualmente pero cayeron de este
estado debido a fuertes tendencias egoístas o materiales,
Venus los ayuda a reencontrar su camino.
Representa la energía femenina, lo bello, refinado y atractivo,
los deseos y pasiones humanas, relacionamiento de pareja, procreación
y sexualidad.
Un Venus fuerte y bien ubicado suele otorgar creatividad artística,
belleza física, buen sentido de la estética y la
armonía, prosperidad y bienes materiales, y la gracia divina;
sin embargo si no hay otros factores espirituales en la carta
natal un Venus fuerte y predominante, puede llevar a una tendencia
excesivamente sensual con gran apego al mundo y sus goces físicos.
Venus debilitado o afligido suele llevar a una incapacidad para
obtener goce o placer en la vida, pudiendo llevar a la persona
a una búsqueda exagerada de gratificación sensual
para compensarlo. Puede indicar dificultades sexuales o enfermedades
en el sistema reproductor.
Para el hombre Venus representa la mujer o esposa, cuyas características
y relacionamiento pueden inferirse por la posición de Venus
en la carta natal.
Venus bien ubicado tiene un potencial espiritual, transformando
la energía del amor y la sensualidad en devoción,
amor cósmico y sentimiento de gracia divina, o puede de
lo contrario, llevar al individuo a un fuerte apego a lo mundano
y material.
Venus se asocia con riqueza, ropas, joyas, música, danza,
finas artes, creatividad, semen, amor, atracción y sexualidad.
Físicamente representa el sistema reproductor, tracto urinario
y el semen. Su constitución ayurvédica es Kapha
y Vata.
Saturno representa la austeridad, disciplina,
restricción y sufrimientos. Es también un Maestro
espiritual que enseña a través de la restricción,
trabajo duro, llevando a la persona a enfrentarse con sus aspectos
más negativos o débiles para tener que reconocerlos
y cambiarlos.
Nos hace enfrentar el karma negativo del pasado en forma de restricciones
y sufrimientos que nos llevarán eventualmente a reconocer
nuestros patrones negativos y desarrollar la responsabilidad y
disciplina para poder cambiarlos.
La posición de Saturno en la carta natal indicará
las áreas de dificultad y sufrimiento en la vida, sin embargo
en la astrología védica es considerado un planeta
muy importante para la evolución espiritual.
Un Saturno fuerte y bien ubicado en la carta, indica buena capacidad
para soportar las durezas y sufrimientos de la vida, capacidad
para el trabajo duro, sentido de responsabilidad, seriedad , auto
disciplina y austeridad o “tapas”.
Saturno afligido puede indicar una dificultad para enfrentar la
responsabilidad, o un querer evadirla llevando a más sufrimientos.
Puede causar depresiones, soledad, aislamiento y enfermedades
crónicas.
Cuanto más uno intenta escapar de sus restricciones, más
intensas estas se vuelven, pudiendo llevar a situaciones extremadamente
difíciles. Las restricciones de Saturno llevan al desapego
y desilusión, lo cual eventualmente llevan a la búsqueda
de la felicidad en el ser interior.
La mejor forma de relacionarse con Saturno es entender y aceptar
concientemente sus restricciones a través de la auto disciplina.
Saturno se mueve lentamente, indicando que sus lecciones deben
aprenderse a través de un largo tiempo de perseverancia
y trabajo duro., luego del cual podrá dar sus bendiciones.
Suele postergar o restringir las áreas de la vida que afecta
en la carta natal.
Un Saturno predominante se puede encontrar en las cartas natales
de quienes realizan trabajos duros, sirvientes, políticos,
yoguis y ascetas. Su energía puede ser canalizada positivamente
a través del ayuno, el servicio desinteresado y la meditación.
Saturno representa la longevidad, la vejez, concentración
y meditación.
Físicamente esta asociado a los nervios y es de constitución
Vata o aire.
Rahu y Ketu, si bien no son planetas físicos
sino puntos de la eclíptica donde el recorrido de la Luna
se cruza con el recorrido del sol, causando los eclipses de Sol
o Luna, son de tremenda importancia a nivel espiritual y tienen
que ver con las sombras inconscientes, karmas y conflictos sin
resolver provenientes de vidas previas. Se los representa mitológicamente
como una serpiente que fue cortada en dos: cabeza (Rahu) y cola
(Ketu).
Este conflicto se manifiesta en dos fuerzas antagónicas
en nuestro inconsciente, que generan los conflictos y dualidades,
miedos, deseos compulsivos, rechazos o fobias, y situaciones karmicas
que nos llevan e enfrentarlos.
Cuando logramos entender y conectar estas fuerzas antagónicas,
se produce el despertar de la “Kundalini”, la fuerza
o poder espiritual interior latente, llevando a la sanación
interna, paz interior e iluminación.
Por lo tanto Rahu y Ketu pueden ser causantes de grandes conflictos,
insatisfacciones y enfermedades, pero entendiéndolos, trabajando
con ellos espiritualmente, podemos conectar estas dos fuerzas
antagónicas, transformándolas en un poder espiritual.
Rahu está relacionado con los deseos
inconscientes, insatisfacciones, temas sin resolver de vidas previas
que necesitarán ser experimentados en esta vida, miedos,
obsesiones y ambiciones.
Las casas y signos donde está ubicado Rahu indican áreas
donde habrá una inquietud mental, hipersensibilidad, deseos
de experimentar y temor e insatisfacción a la misma vez.
Suele crear deseos muy fuertes pero inconscientes, sin entender
su causa, lo que puede llevar a compulsiones, adicciones, fantasías
irreales e imaginaciones exageradas, o sugestiones.
Representa también lo no convencional, ilegal, oscuro pero
deseado a la misma vez., extranjeros, gente apartada de la sociedad
y sus normas, pero también puede transformarse en una energía
espiritual, conocimiento del lado oculto de la mente y su sicología,
y comprendiendo y dominando esta energía lleva a conocimientos
esotéricos y al despertar de la Kundalini.
Ketu está representado por un sadhu
o monje mendigo, quien rechaza todo lo mundano viendo su vanidad
y buscando la verdad esencial.
La ubicación de Ketu indica áreas que han sido experimentadas
en exceso en el pasado causando ahora un rechazo hacia las mismas
e insatisfacción.
Ketu indica áreas donde habrá que desarrollar el
desapego, áreas que tenderán a sufrir con el propósito
de ser espiritualizadas, buscando su esencia misma.
Puede causar daños y restricciones en las áreas
que afecta, pero también puede ser una fuente de aprendizaje
espiritual.
Un Ketu adverso puede ser causa de rupturas, accidentes o enfermedades,
pero alternativamente puede indicar conocimientos intuitivos provenientes
del pasado. Ketu es considerado un planeta muy importante para
la evolución espiritual ya que representa la capacidad
de renuncia, insatisfacción con lo efímero y búsqueda
de la verdad esencial. Un Ketu predominante es común en
la carta natal de monjes, ascetas, renunciantes, síquicos
y clarividentes.